Víctor Manuel Bonilla, protagonista en las temporadas de 1998 y 1999.
Emergió de las canteras 'azucareras' hacia el equipo profesional en la temporada de 1992, cuando la escuadra estaba bajo las órdenes del peruano Miguel Company.
En 1993 partió hacia el Envigado para foguearse y regresó más curtido al equipo 'verdiblanco' en el 94, cuando el argentino José 'Piojo' Yudica manejaba los destinos del cuadro caleño.
No brilló mucho en el título con el Cali de 1996, cuando llegó a jugar hasta de volante de primera línea, pero su recompensa llegó en 1998, año en que alcanzó su máximo nivel como artillero del Cali, bajo las órdenes de José Eugenio 'Cheché' Hernández.
Los goles de Bonilla representaron un importante abono para que el plantel vallecaucano se alzara con el título de esa temporada, en final disputada con el Once Caldas de Manizales.
Luego vino la Copa Libertadores de 1999, donde los aciertos de Bonilla llevaron al Cali hacia la Gran Final, que disputó ante el Palmeiras de Brasil.
En 2000 fue transferido a la Real Sociedad de España, donde no trascendió por marcadas diferencias con el técnico José Antonio Camacho. En la 'Madre Patria' militó en la UD Salamanca de la segunda división, antes de marcharse al Toulouse de Francia, donde alcanzó el rótulo de ídolo y llegó a estar en la mira de varios equipos italianos, incluyendo el Inter de Milán.
Sin embargo, las lesiones le jugaron una mala partida y lo afectaron en uno de sus mejores momentos. Tras una larga recuperación, Bonilla recaló en el balompié del Japón.