Haciendo quizás su mejor exhibición de fútbol, se despidió la juvenil del Cali ante la Juventus, ayer domingo en Varmo. En este deporte hay un viejo axioma que reza: “el que nos los hace, los ve hacer”. Y así fue. Pese a que el cuadro verde y blanco tuvo un amplio dominio del partido fue la Juventus la que se llevó la victoria dos goles por cero tras anotar a los 14 y 26 de segundo periodo.
A los 30 segundos del primer tiempo el juez sanciona un penal a favor del Cali por falta sobre Andrés Escobar (Manguita). Ejecutada por Juan David Cabezas, fue rechaza por el arquero italiano y en el rebote, infortunadamente, el mismo Cabezas la tira por encima. Luego el propio “Manguita” y Murillo en cuatro ocasiones tuvieron para abrir el marcador, una de ellas, estrellándose rebeldemente contra el travesaño cuando ya el arquero estaba vencido, fueron acciones emocionantes que motivaron el aplauso del publico.
El Cali hizo un juego bien llevado, con toques rápidos y precisos y con jugadas de peligro permanente. No obstante, en un entrevero en el área, Lizarazo, quien trataba de colaborar en labores defensivas, tropieza a un delantero italiano, en una de las pocas incursiones ofensivas de la Juventus, y el juez sanciona penalti. Después, en un contragolpe, casi sobre el final del juego, los italianos consiguen un golazo que le dio cifras concretas al marcador.
El Cali creó opciones para el empate, como aquel cabezazo que le sacaron de la raya a Espitia que había ido a un remate en el cobro de una pelota quieta, una que tuvo Quiñones y dos de Muriel, quien había entrado en la segunda etapa.
Queda el mal sabor de saber que se pudo llegar más lejos, tras una buena exhibición de fútbol en dos partidos, pero con una presentación horrorosa frente al Nápoli, lo que a la postre motivó la eliminación. Triste que hasta un empate pudo habernos clasificado, porque en el otro partido Nápoli se impuso al Empoli.